Acostúmbrate a mirar con frecuencia la agujita que indica la temperatura del motor. A la primera señal que se está sobrecalentando, apaga el aire acondicionado y abre las ventanas para ayudar a que se refresque.
Si se sigue calentando. Enciende el calentador y el ventilador. Asà lograrás transferir el calor del motor al interior del auto.
Si tienes que detenerte a causa del tráfico, cambia la palanca de velocidades a neutro y oprime ligeramente el acelerador para dar velocidad a la circulación de la bomba de agua y al ventilador; esto con frecuencia ayuda a que el motor se refresque.
Trata de no frenar por completo ni de manera súbita, ya que esto aumenta el calor del motor. Si está en medio de un tráfico muy lento, trata de aplicar con suavidad el freno para deslizarse lentamente y evita detenerte en seco.
Si el motor no se refresca o si notas que se está escapando un poco de vapor, detente a un lado de la calle o carretera, abre el capó y aguarda 15 a 20 minutos o hasta que el motor se haya enfriado. No vayas a abrir la tapa del radiador, ya que puedes quemarte. Tampoco añadas agua hasta que el motor esté completamente frÃo.